Málaga es una de las localidades de mayor superficie, parte de los Montes de Málaga y desembocadura del Guadalhorce. Sin embargo es una ciudad con pocas zonas verdes por habitante. Aumentando la vegetación por la ciudad y la union con estos parajes naturales se podría conseguir en poco tiempo una ciudad verde con la superficie adecuada por habitante. A la altura de las ciudades europeas. Por estas zonas podrían realizarse carriles bici de calidad (no contamos los carriles 30 por su peligrosidad).
El aumento de vegetación en la ciudad es importante no solo por su valor estético, de adorno, sino porque árboles, arbustos y masa vegetal en general, contribuyen a que tengamos un aire más limpio y lugares de esparcimientos distintos a los centros comerciales, sobre todo en verano, porque reducen la temperatura ambiental.