Las posibles soluciones alternativas regulatorias y no regulatorias.

En el proceso de análisis previo se han considerado diversas alternativas para abordar las necesidades detectadas.

En primer lugar, la alternativa de no intervención normativa, consistente en mantener la ausencia de regulación específica, no se considera adecuada, al impedir garantizar la seguridad jurídica, dificultar la gestión del servicio y limitar la capacidad de la Administración para ordenar su funcionamiento.

En segundo lugar, la posibilidad de introducir una regulación parcial o fragmentada mediante disposiciones aisladas tampoco resulta idónea, al generar incoherencias normativas, dificultar su aplicación y no permitir una ordenación integral del servicio.

Asimismo, las medidas de carácter no regulatorio, basadas en actuaciones organizativas o técnicas, presentan un alcance limitado, al no permitir establecer obligaciones jurídicas ni definir con precisión los derechos y responsabilidades de las personas usuarias y de la Administración.

En consecuencia, la alternativa más adecuada consiste en la aprobación de un Reglamento específico que permita abordar de forma integral la regulación del servicio, estableciendo un marco normativo sistemático, claro y coherente, que garantice su correcta implantación, funcionamiento y control, así como la adecuada protección del interés general.